Después del parto de mi hijo me vi con nada menos que 10 kg de más?Cuando me miraba en el espejo; notaba que aquellos kilos parecían reírse de mi en mi propia cara, me sentía fatal! pero algo tenía muy claro haría todo para librarme de ellos..
Está no fue tarea nada fácil, aun recuerdo aquella sensación de hambre que comienza después de uno pasar varias horas sin comer, es muy desagradable, y esto era justo lo que no me dejaba perder un gramo, mi organismo me mandaba señales, en todas direcciones, que no siempre fueron fáciles de controlar, se me volvían insoportables!! y sin mas me metía en la boca, todo lo que pasara por delante de mi, esta era la prueba de que me rendía muy facilmente, entonces me sentía saciada, pero lamentablemente la felicidad me duraba poco, ya había llenado mis tripas con alimentos, que más que nutrirme, me amenazaban con redondearme de grasa por todas partes y la sensación de saciedad se transformaba muy rápido en depresión, que hasta en ganas de patear al pobre perrito de mi madre, cuando venia a saludarme moviendo su colita me daban.
Luego de varios intentos fallidos, por dejar de comer esto o aquello, un día había comenzado a hacer mi dieta, a base de verduras, y por mucho que comiera el hambre me azotaba, me alimentaba como una vaca mascando pasto todo el tiempo, pero de poco me servía, en ocasionas me iba a dormir temprano para olvidarme del sufrimiento de tener hambre, y cuando menos lo esperaba me despertaba en e medio de la madrugada asustada, sorprendida por un ruido extraño, me quedaba en silencio buscando, sin darme cuenta que venia de mis propias tripas, lo que me hacia terminar por no dormir más, en fin si lo poco que conseguía no podía descansar bien, pues soñaba con pollos asados, pizas, chocolates, tarta de frutillas, lasagna y para acentuar el complot, luego de levantarme estropeada por la mala noche, cada vez que decidía sentarme a ver la tele en busca de alguna noticia, o programa que me relajara un poco, me torturaban esos crueles anuncios de modelos súper flacas que comen chocolates, pizas, helados, y aparentemente son tan felices porque nunca engordan!!
Independientemente de lo que hiciera me pase un buen tiempo que cada vez que me pesaba la balanza no se movía. Y yo no perdía un mísero puto gramo, hasta que un día cogí todo con buen humor, y recupere mi figura nuevamente, pero para no cansarlos más por hoy otro día les continuare contando..
Por ahora le dejo algo para los chicos que quieran bajar de peso con humor:
Un hombre que era muy gordo y quería bajar de peso encontró en el diario un anuncio que decía:
Baje de peso realizando un entrenamiento de tres etapas.
El tipo decide intentarlo, y va a la dirección del anuncio, se anota para el entrenamiento y lo llevan a un campo para hacer la primer etapa. En el medio del campo aparece una trigueña muy sexy que le dice: "si me agarras me cojes" y el tipo la empieza a correr y hace como 20 kilómetros.
Después lo llevan a un galpón para la segunda etapa. Ahí aparece una rubia mejor que la trigueña, que le dice lo mismo "si me agarras me cojes". Y el tipo se corre 25 kilómetros. Una vez que termino, lo llevan a un cuartito rectangular con una columna en el medio para la tercer y ultima etapa.
El tipo estaba desesperado, pensando que de la puerta iba a salir una mujer mejor que las otras dos juntas, pero en lugar de eso sale un gay que le dice "si te agarro te cojo"